LEA AQUI GRATIS CADA SEMANA en abierto los ANALISIS DEL SERVICIO ANALÍTICO-INFORMATIVO DE LA RED VASCA ROJA (Una ojeada a la cara oculta -vasca- del Estado español) seis meses después de su fecha de emisión.

      ANÁLISIS MENSUALES

      (ocho mil palabras)


      10-02-2000. Análisis EXTRAORDINARIO del mes de enero del 2000 del Servicio analítico-informativo de la RED VASCA ROJA


      6.5. LA SOCIEDAD ESPAÑOLA ACTUAL ES UNA SOCIEDAD ALIENADA, ENVILECIDA Y ENCANALLADA POR LA IMPLANTACIÓN DE UNA FALSA CONCIENCIA NECESARIA ANTAÑO POR LA IGLESIA CATÓLICA Y HOY POR LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN DE MASAS Y OTROS APARATOS IDEOLÓGICOS DE ESTADO QUE LE MIENTEN Y ENVILECEN.

      Tzu-lu preguntó a Confucio: "Maestro, si el duque de Wei te llamara para gobernar su reino, ¿cuál sería la medida que tomarías?". Y Confucio le respondió: "Cambiar el lenguaje del pueblo". Esta cita del libro XIII de los Anales es válida para abrir aquí la reseña sobre la impresionante maquinaria de alienación que el bloque de clases dominante español aplica a las desgraciadas masas españolas. Repito que la fabricación e implantación de la FALSA CONCIENCIA NECESARIA, de la ideología que se inyecta en el cerebro de las masas para falsificar la realidad justificando la explotación, es el mayor éxito logrado por aquel bloque en los cuarenta años de dictadura franquista y los veinticinco de su prolongación juancarlista. Como he referido en el apartado anterior primero usaron el bisturí del terror, del frío y estremecedor genocidio. Luego, sobre el pánico así sembrado e implantado, usaron la ideología, la FALSA CONCIENCIA NECESARIA para mantener sumisos a los dominados y con "buena conciencia" a los explotadores. Durante los primeros treinta años desde su sublevación contra el Gobierno legítimo de la República, desde 1936, su principal fabricante e implantador de esa ideología, de esa falsa conciencia necesaria, fue la canallesca y cómplice Iglesia Católica Española con la ayuda del control brutal de los medios de comunicación y la censura. Ahora, cuando como veremos en otro apartado esa Iglesia ha perdido prácticamente toda influencia sobre el setenta por ciento o más de la población, el papel de fabricante e implantador de la ideología, de la falsa conciencia necesaria, está primordialmente desempeñado por los medios de comunicación de masas, flanqueados por otros aparatos ideológicos de Estado (escuela, partidos, sindicatos, etc.) En eso están. Vamos a ver aquí como pastorean los rebaños de bueyes de dos patas que inundan las calles y los campos de España, desmintiendo al poeta comunista que afirmara que "Nunca medraron bueyes en los páramos de España".

      Voy a reproducir aquí ahora un fragmento de uno de los análisis de este Servicio, fechado el 3 de febrero de 1998, que viene a cuento porque incide en el tema de la alienación, de la enajenación de las masas. Dice así:

      LOS ALEMANES LO SABÍAN (EL HOLOCAUSTO JUDÍO Y EL DE OTRAS ETNIAS). LA MAYORÍA DE LOS ESPAÑOLES QUIZÁ NO SEPA LO QUE VIVE: LA "DEMOCRA-DURA" JUANCARLISTA.

      "Los verdugos voluntarios de Hitler" es un libro reciente que está dando mucho que hablar. Porque se basa en preguntar si el pueblo alemán conocía o no y si participaba o no en las brutalidades que el partido nazi llevó a cabo en los doce años que ocupó el Gobierno y ostentó el poder en Alemania. Brutalidades que incluyeron la matanza en campos de concentración de millones de judíos y de gentes de otras etnias (gitanos, por ejemplo).

      La tesis básica del libro es que era imposible que los alemanes no lo supieran. Que no sólo estaban enterados los miembros de las SS o del Ejército que eran testigos directos. Sino también los guardianes, los que transportaban los detenidos a los campos, la maquinaria burocrática, en suma, millones de ciudadanos que presenciaban las deportaciones y comprobaban después la desaparición de familias judías (y de otras etnias) enteras.

      La distancia media entre campos de internamiento en Alemania se ha estimado en 80 kilómetros. Los había en todas las ciudades medianas y grandes. Es imposible que los habitantes de esas ciudades ignoraran lo que les pasaba a las riadas y riadas de deportados que cruzaban sus calles o bajaban de trenes en sus estaciones. Y QUE NUNCA VOLVIAN ATRAS. Y, además, el viento cambiaba de dirección a veces. Y el olor de la carne quemada tenía que llegar alguna vez a las ciudades. Llegaba.

      Si. Millones de desgraciados fueron inicuamente conducidos a la muerte. Y decenas de millones de alemanes miraron para otro lado. Sabían. LO SABIAN.

      ¿Saben los españoles, la gran mayoría de los españoles, las masas españolas, lo que les está pasando A ELLOS, a los españoles, en España? Cabe dudarlo mucho. El franquismo tuvo un excepcional éxito al realizar la tarea que le encomendaron sus creadores, financiadores y dueños finales: el bloque español de clases dominantes. Esa tarea era la de realizar una brutal campaña larga de terrorismo de Estado para castrar mentalmente a los españoles. La tarea de extirparles la memoria histórica y la formación política y hacerles explotados dóciles y sumisos.

      El franquismo tuvo bazas muy favorables para conseguir ese éxito: medios, decisión y tiempo. Medios (poder militar y político absolutos, totales, totalitarios, conseguidos con la victoria de 1939) y decisión fría y feroz, decisivos al principio. Decisivos para matar o encarcelar a los cientos de miles de rojos (y nacionalistas vascos, catalanes y gallegos) que necesitó matar DESPUES de la guerra. Y para meter el pánico, el terror al Estado y al Capital, en la médula de los huesos.

      Y luego tuvo tiempo. Cuarenta años para sostener, mantener, incrementar ese pánico mediante la prolongación de ese terrorismo de Estado a través de una educación castradora y deformadora. Ya lo he dicho otras veces en este Servicio: datos fidedignos señalan que a la muerte de Franco LA INMENSA MAYORIA de los españoles era MAYORIA SILENCIOSA, mayoría castrada, mayoría sumisa, dócil al poder.

      Ese mecanismo de castración mental de los españoles NO SE DESMONTO durante la operación de disfraz, de metamorfosis nazifascista que en 1975-1978 cambió LA FORMA exterior del Régimen franquista manteniendo la SUBSTANCIA de explotación de clase de ese Régimen. La mal llamada "transición democrática" entronizó al Rey que Franco nombró y conservó lo fundamental (la dominación sobre las masas y su explotación por el bloque de clases dominante) que había quedado ATADO Y BIEN ATADO por el dictador que nombró a ese Rey. Esa "transición", esa metamorfosis nazifascista que mudó la asquerosa oruga franquista en la sucia y nauseabunda mariposa juancarlista, ATRAVESÓ EL MECANISMO DE CASTRACION MENTAL DE LOS ESPAÑOLES como el rayo de sol por el cristal: sin romperlo ni mancharlo. En todo caso mejorándolo. Antes engañaban y mentían a los españoles DOS canales de televisión. Ahora les engañan y les mienten DOCENAS de canales.

      Por eso digo que cabe dudar mucho de que sepan los españoles, la gran mayoría de los españoles, las masas españolas, lo que les está pasando A ELLOS, a los españoles, en España.

      Lo que les está pasando es, dicho muy deprisa, que les han metido a vivir dentro de lo que ese genio que es Eduardo Galeano ha bautizado genialmente con el término de DEMOCRA-DURA. Una mezcla de formas DEMOCRAticas con las prácticas de terror y brutalidad totalitaria típicas de una dictaDURA. A los españoles el Rey que Franco nombró les ha metido a vivir en una dictadura disfrazada con la celebración de elecciones amañadas y trucadas cada cuatro años. Les ha hecho seguir viviendo con el mismo ejército y el mismo funcionariado franquista sin depurar, con las mismas fuerzas represivas torturadoras y asesinas del franquismo sin depurar.

      Es sin duda un acto fallido, una subconsciente autodenuncia, que los archifranquistas mandos de los espías del CESID escogieran la más que veinteañera cancionceja del lanzamiento publicitario de DIARIO 16 para completar su juego de eslóganes anti-ETA. Acto fallido que convierte esa canción, cada vez que en una concentración anti-ETA las aborregadas masas de españoles la entonan, en una confesión, en una constatación, en una proclamación de que en España todavía NO HAY LIBERTAD. Pero, cantan, "sin duda la habrá".

      No dicen cuándo.

      Hasta aquí la reproducción de mi análisis de hace dos años.

      Vamos ya con los datos estadísticos y los textos españoles que describen la alienación de la sociedad española actual.


      DATOS ESTADÍSTICOS DE 1997 y 1998.

      Equipamiento de reproducción de música, televisión y vídeo de los hogares españoles: EL 100% TIENE RADIO y cerca del 90% tiene algún aparato reproductor de música (el 72,4%, de casetes). En 1997, un 46% tenía reproductor de CD; en 1998, la cifra sube al 51,4%. Un 73,4% tiene al menos un vídeo en casa (frente al 42% en 1991), y EL 98,9%, AL MENOS UN TELEVISOR (Según el Estudio General de Medios el 60% tiene dos o más televisores).

      El estudio elaborado por el Centro para la Investigación del Mercado Cultural (Cimec), de la SGAE, es el resultado de 24.000 entrevistas realizadas entre 1997 y 1998.

      (Información firmada por Miguel Mora titulada "La SGAE certifica que la mitad de los españoles nunca lee ni va al cine. Una encuesta con 24.000 entrevistas revela los usos culturales de los 90·, publicada en EL PAÍS el 19 de enero del 2000).


      DATOS ESTADÍSTICOS DE 1999

      UN 87% DE LOS ESPAÑOLES VE LA TELEVISIÓN TODOS O CASI TODOS LOS DÍAS, un porcentaje que se mantiene prácticamente entre sexos (también el 87% de las mujeres y el 86% de los hombres), según una encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).

      Por edades, el mayor porcentaje de personas que ve la televisión a diario se produce en el grupo de 55 a 64 años de edad (un 91%), mientras no baja del 83% en ningún tramo de edad, incluidos los jóvenes y adultos hasta los 34 años.

      Según el estudio, realizado en abril del año pasado sobre 2.500 entrevistas, el nivel de estudios determina el tiempo de consumo. Así, el 91% de las personas con estudios primarios ve la TV a diario, así como el 78% entre los titulados superiores.

      En cuanto a otros medios de comunicación, un 49% de los encuestados escucha la radio a diario (no música), un 42% escucha música, UN 32% LEE PERIÓDICOS Y UN 17% LIBROS.

      (Información titulada "El 87% de los españoles ve la TV casi todos los días", publicada en EL MUNDO el 1 de febrero del 2000).


      DATOS ESTADÍSTICOS DE 1999 DEL ESTUDIO GENERAL DE MEDIOS

      NOTA DEL QUE TRANSCRIBE: Transcribo también (y les doy mas importancia y credibilidad que a la encuesta de la SGAE) los datos del Estudio General de Medios por las siguientes razones: A) La muestra anual es de 40.000 individuos de 14 y más años, dividida en tres muestras (oleadas) de igual tamaño y diseño. Es un estudio anual. El diseño muestral es anual, aunque tal diseño se divida posteriormente en tres partes de igual tamaño y composición el ciclo muestral sólo se completa en tres oleadas, es decir, en un año de investigación. B) A su vez, la muestra se subdivide en siete submuestras iguales, una para cada día de la semana, dado que se estudian medios de "aparición diaria" para los que el comportamiento de la audiencia difiere de unos días a otros. DATOS DEL EGM: El 89,4% de la población de 14 y más años (30.846.000 individuos) VE LA TELEVISION. El promedio diario de consumo de TV supuso en 1999 una media de 224 minutos sobre el total de la población. TRES HORAS Y TRES CUARTOS DE HORA DE MEDIA AL DIA.

      NOTA DEL QUE TRANSCRIBE: Recuérdese que es una media (el total de horas dividido por el total de la población) y que consecuentemente hay grupos muy extensos de la población (especialmente vulnerables como ancianos, parados, parte de las amas de casa, etc.) que ven mucha más TV. Cinco, seis, quizá más horas diarias. El EGM no cubre a los niños (la encuesta es a individuos de 14 y más años) pero otros estudios contabilizan alrededor de tres horas diarias de media de TV para ellos y que uno de cada tres tienen un televisor en su habitación para su uso individual.

      DATOS DEL EGM: El 53,0% de la población de 14 y más años (18.270.000 individuos) ESCUCHA LA RADIO. El 53,3% de la población de 14 y más años (18.382.00 individuos) LEE REVISTAS. El 35,2% de la población de 14 y más años (12.144 individuos) LEE DIARIOS. (En un próximo apartado –6.6. - profundizaremos sobre la lectura de diarios y revistas)

      Los datos del EGM están tomados de la web de la AIMC (Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación EGM).


      TEXTOS DE ARTÍCULOS

      Fragmento del artículo de Juan Manuel de Prada titulado "España iletrada", publicado en ABC del 20 de enero del 2000.

      "Hemos elegido ser un pueblo iletrado y gregariamente estulto, con el encefalograma enchufado al audímetro de la televisión, y nuestros politicastros intentan acceder a nosotros a través del único medio que les garantiza una comprensión inmediata por parte de los receptores pasivos, ese rebaño de orangutanes que descreen de la letra impresa"

      Fragmentos del artículo de Manuel Vázquez Montalbán titulado "Tranquilos", publicado en EL PAÍS el 5 de julio de 1999.

      "Seamos sinceros, ¿existe el pueblo? ¿Por qué? ¿Para qué? ¿No estamos conservando un inútil ruido sociológico más que un sujeto histórico?

      Se producen expectativas de opinión y de conducta en consonancia, pero no siempre una expectativa de opinión da lugar a una conducta social, electoral consecuente. Hay un estado de opinión interelectoral que no conduce necesariamente a la decisión del voto, prueba de que la arteriosclerosis múltiple es un digno complemento mental de la esquizofrenia múltiple, porque no está escrito que cualquiera deba escindirse sólo en dos mitades. Hay demasiados problemas cotidianos y demasiada oferta televisiva y futbolística como para temer que el pueblo cree una consciencia alternativa capaz de cuestionar sistemas de representación y sobre todo de participación. No se participa decidiendo si entras en guerra o no, porque con no decir que la guerra es una guerra, ya basta. Se participa comprando en las rebajas o tomándose un bocata de calamares o mirándole la pilila al señor conde. Como decía Churchill: la democracia es aquel sistema que cuando algo te sobresalta seguro que es la pilila del conde Lequio. "

      Fragmento del artículo de Victor de la Serna titulado "La inanidad, al poder", publicado en EL MUNDO el 26 de junio de 1999.

      "Aquí nos hemos quitado la careta. ESTÁ CLARO QUE LO QUE SIEMPRE GUSTÓ EN ESPAÑA ERA EL ¡HOLA!, PERO ERA POLÍTICAMENTE INCORRECTO DECIRLO. Ahora el culto a la inanidad del peinadito y del divorcito ha salido del armario con el mismo vigor desvergonzado que muestra en Tele 5 Boris Izaguirre, paradigma de esta nueva era del corazón. No lo neguemos: a todos nos divierte. Pero, ¿de verdad que a nadie interesa nada más significativo que el mohín de Sophie Rhys-Jones? Parece que no. Es la normalidad de fin de siglo."

      Articulo de Alfonso Ussía titulado "El peor aire", publicado en ABC el 2 de junio de 1999.

      "Escribe Antonio Gala que son diosecillos recortables. Que reinan, y de qué manera, tanto de noche como de día en los medios de comunicación. Que terminarán por caer. Lo cierto es que cada día hay más, y que ya empiezan a confundirse con los propios periodistas dedicados a fortalecer sus pies de barro, sus peanas mugrientas. Son aire, pero aire viciado, estúpido, innecesario, irrespirable. Decir que valen para algo es una calumnia. Podrían querellarse al unísono, porque entre sus características destaca su orgullo y satisfacción por su necedad. Copan los programas de televisión y de radio, han invadido las Redacciones, absuelven y condenan, hieren o acarician, y se han metido tan de lleno en sus pobres personajes, que son ya como ellos. HAN LLEVADO A LA SOCIEDAD AL FANGO, Y TODOS SE REVUELCAN GOZOSOS EN LOS ALEDAÑOS DE LAS ALCANTARILLAS. No conocen el respeto, ni la medida, y hablan como locas, con ademancitos, moviendo las manitas, contoneando las caderas y fundiéndose en su objetivo común de locas desatadas.

      Venden sus culos, sus pechos, sus ingles celestes -y terrestes-, y sus trabucos desmesurados. Venden sus pactos de apariencia, sus besos de hamaca, sus carantoñas de piscina, sus risas de playa. Venden sus amores y desafectos, venden a su familia, e incluso las lágrimas ante la tumba de sus muertos. Venden por unos millones de pesetas su derecho a no ser insultados por una turba de cotorras que se dicen periodistas, y lo serán, pero qué periodismo el suyo. Amalgama de innecesariedad y vulgaridad pringosa y maloliente.

      No viven del cuento, que siempre fue una digna profesión en la que el ingenio y la oportunidad eran imprescindibles. No viven del sablazo, que constituyó un arte mayor en alguno de sus practicantes. No viven del timo, que entraña riesgos y responsabilidades penales. No roban, porque la sociedad imbécil y cotilla paga con morbo y gusto sus altísimos gastos. Algunos llevan hasta guardaespaldas. Viven de asistir a acontecimientos absurdos cuyos organizadores pagan sus presencias. Y llegan tarde, con calculada medida, y hacen esperar a quien sea, y pasan sobre las autoridades entre un espeluznante camino de «flashes», cámaras y micrófonos, y la buena y tontísima masa los mira y admira con arrobamiento, sin comedimiento, con gratitud y sin rechifla.

      Son ellos, todos juntos, los unos para los otros, los otros para los unos. Se insultan y se humillan, y segundos después, se besan y compadrean. El negocio está montado así. El periodista la define ante las cámaras de «zorra», y la supuesta «zorra» le devuelve al periodista el calificativo de «maricón». En ese preciso instante -está comprobado-, la audiencia sube imparable y alcanza la más alta cota del desprestigio. Días después, en otra fiesta, o en otro programa de televisión, o en donde sea, el «maricón» y la «zorra» se saludan con el afecto de siempre, el cariño de siempre, el regocijo por el buen resultado económico de siempre.

      SON ELLOS. AHÍ ESTÁN EN LAS CADENAS PÚBLICAS Y EN LAS PRIVADAS, EN LAS PÁGINAS MÁS LEÍDAS DE LOS SEMANARIOS, EN LOS COMENTARIOS MÁS CELEBRADOS DE LOS PERIÓDICOS, EN LOS PROGRAMAS MÁS PRESTIGIOSOS DE LAS RADIOS. Dice Antonio Gala que caerán. Dios le oiga. Tardarán en sucumbir, porque no son sino el espejo donde la sociedad se mira, donde el mal gusto se abraza, donde el sueño se dibuja en la ilusión de los tontos. Ni un gramo de talento, ni un esfuerzo de trabajo, ni una sensación de vergüenza ajena cuando reciben el talón millonario de su contrato "

      Fragmento de la información publicada en EL PAÍS el 20 de octubre de 1999 titulada "Terenci Moix publica un libro feroz sobre la España de fin de siglo: 'Chulas y famosas'.

      "Dice Terence Moix: "La intimidad se ha convertido en una industria. Me he limitado a sacar a los personajes más relevantes de esta fauna que está viviendo y prosperando. Es un ataque frontal. Es el retrato de famosos de baratillo, pero todo eso queda en segundo término. No quiero que digan que fulano es mengano o que ataco al conde tal. Algunos salen con sus nombres y apellidos; otros, disfrazados, representan al sector más cutre de cierta prensa. Un mundo en el que es más rentable parir que hacer una película. Hemos creado una sociedad contra las utopías que tuvimos en los años sesenta y ya no nos afecta nada, ni las desigualdades ni las catástrofes".

      Artículo de Juan Bonilla titulado "Te estamos viendo", publicado en EL MUNDO el 11 de julio de 1999.

      "Temían los visionarios de antaño que el futuro deparara a los ciudadanos una sociedad regida escrupulosamente por el poder de las cámaras: cámaras que nos vigilarían a todas horas, en todas partes; cámaras instaladas por un Estado que se convertía así en el ojo absoluto, en el policía constante y pegajoso al que no se podía desafiar o maldecir ni en la intimidad del aseo. Si los visionarios de antaño pudieran comprobar en qué ha quedado su ansiosa pesadilla, seguramente se esforzarían en demostrarnos que, en el fondo llevaban razón y su metáfora degeneró en una realidad mucho más terrible que la que imaginaron, pues ellos siempre confiaron en que los ciudadanos se darían cuenta en todo momento de que la cámara los estaba grabando, nunca se rebajaron a pensar que podríamos ser grabados sin que nos percatásemos.

      Un muchacho, hace unos años, obtuvo un cheque de varios millones en un programa de televisión en el que se premiaba al mejor vídeo sin que se supiera muy bien qué se entendía por mejor. El vídeo que él envió lo protagonizaba un automóvil que en una curva se salía de la carretera y daba volteretas sobre la falda de un monte. Las puertas del coche se abrían en ese trance y salían despedidos del interior sus ocupantes. Al realizador del vídeo se le preguntaba, después de la ovación del público, cómo había conseguido grabar aquella obra maestra. El muchacho respondió que se pasaba todos los días varias horas en el lugar desde el que captó el accidente, porque en aquella curva siempre había alguno y sabía que, con un poco de suerte, grabaría uno muy espectacular con el que poder concursar. Ahora, las televisiones vuelven a alentar con jugosas cantidades a los ciudadanos a enviar sus vídeos, a que salgan a la calle y graben. Un programa propone grabar relaciones sexuales: una chica haciéndole una mamada a un chico en una piscina, un tipo masturbando a otro en un bosque, un matrimonio follando como Dios manda en su cama pero con la ventana abierta porque hace mucho calor. Otro programa pide vídeos que hagan reír, ya saben, accidentes, un toro emprendiéndola con un espontáneo, un viento que le quita de un golpe la falda a una sueca, cosas así. Y hay otros concursos y ya que la audiencia los solicita, se inventarán más. Ten cuidado: un ojo pegajoso y constante nos persigue. Procura no tropezar, no te excedas en tus caricias por la calle, no se te ocurra, en una playa desierta, echar un polvo: TE ESTAMOS VIENDO."

      Crítica de Televisión firmada por Carlos Boyero titulada "Por el amor de una mujer", publicada en EL MUNDO el 2 de julio de 1999.

      "El discreto y estratégico encanto de Sardá, su incuestionable brillantez y su ironía de lujo, un profesional de clase A, se complementa en los últimos tiempos con una progresiva y acelerada afición a la carroñería disfrazada, la bronca barata y vendible, el morbo puro y duro con la coartada de la puntual y rabiosa actualidad, todos esos elementos tan apreciados por el pueblo llano. Lo estás haciendo muy bien, Sardá, excesivamente bien. Tanto que has logrado eliminar el poderoso y abyecto recuerdo del implacable buitre que te antecedió en el programa estrella de Tele 5. Supongo que estás arrasando con la audiencia y la consecuente publicidad. Misión cumplida. Ya te has demostrado a ti mismo que posees capacidad para lo mejor y para lo peor, con la trascendente diferencia de que el mercado valora, agradece y te paga infinitamente más por lo segundo.

      Además, es muy difícil que te quemes o te quemen en el triunfante circo o supermercado que has montado. Aunque seas un sobresaliente peso pesado, te sobra sutileza y astucia para escurrirte sin el menor daño y con el antiguo prestigio intacto si las cosas se ponen feas Qué oportuna la infinita hospedería, atención y cariño que le concediste a Jesús Gil, aunque es más que probable que sigan tu ejemplo y otros anfitriones le presten su enrejada mansión durante una larga temporada.

      Conmovedora tu calidez y tu exquisita educación hacia el malherido angelito Rodríguez Menéndez, ese hábil, honesto y ejemplar abogado al que los maledicentes y envidiosos ancestrales tratan de encuadrar calumniosa y arteramente en la condición de delincuente profesional. Un hombre al que le obligan a rendir cuentas por haber sido eterno, filantrópico e incomprable defensor de los débiles y de la gente legal. Creo recordar que siempre estuvo al lado de la desamparada y dulce Neus, del proletario Dioni, al que acusaron de chorizo por el eterno problema de la lucha de clases, al concienciado, valiente y patriótico ciudadano que supuestamente se cargó a puñaladas al peligrosísimo gudari Aitor Zabaleta, a los modélicos policías que perseguían al asesino en serie conocido como El Nani. También apareció su injuriado nombre en el sórdido sumario sobre el asesinato del otoñal batasuno Brouard e incluso un juez se ha atrevido a imputarlo a propósito del inofensivo y bromista vídeo que pretendía satanizar al director de EL MUNDO inmundo. Menéndez siempre ha luchado por la sagrada verdad y no por el vil metal. "

      Fragmentos del artículo de Pedro J. Ramírez titulado "Incubando la serpiente", publicado en EL MUNDO el 11 de julio de 1999.

      "¿Cómo y por qué se incuba en una democracia una serpiente? Esa es la respuesta que nos interesa, ése es el cuento que debemos aplicarnos, en la medida en que no presupone ni el tamaño ni la carga de veneno de lo que saldrá del huevo. Yo no digo que Jesús Gil sea un aprendiz de Hitler porque nada tienen que ver con él ni sus móviles, ni sus intenciones, ni su contexto histórico. Lo que sí alego es que en su aventura política se están dando ya las dos principales características que auparon al partido nazi. La primera es la empatía con la marginalidad; la segunda, la condescendencia oportunista de un segmento muy significativo de la sociedad política establecida.

      NO ES CASUALIDAD QUE GIL HAYA SALIDO DEL MUNDO DEL FÚTBOL. Si algún ambiente actual se parece al de aquellas cervecerías muniquesas en las que se bebía hasta entontecer en anónima camaradería, es el del forofismo futbolero. No hay terreno mejor abonado para la demagogia, la zafiedad y la exaltación de la violencia física y verbal. Basta ver, salvo honrosas excepciones, quiénes son sus protagonistas. De hecho Gil apenas si se aparta del estereotipo del directivo megalómano, codicioso y falto de escrúpulos que una y otra vez vemos clonarse en clubes grandes y pequeños. Que buena parte de la prensa deportiva le corteje y baile el agua, amortizando a beneficio de inventario las múltiples inhabilitaciones con que organismos nacionales e internacionales han castigado su vandalismo, indica también cuál es la sociología de ese territorio en el que la pasión por el gol se transforma eficazmente en multimillonario negocio.

      Pero Gil ha traspasado la verja electrónica del gueto virtual en el que las naciones civilizadas acotan sus pulsiones más irracionales. Ha saltado del fútbol a la política sin cambiar ni de discurso ni de resortes y eso lo hace peculiar y peligroso. La derecha democrática predica la libertad y la izquierda democrática apela a la solidaridad, pero ambas buscan el perfeccionamiento del ser humano para que pueda afrontar los retos de un mundo cada vez más complejo. El mensaje antisistema de Gil estimula, en la más pura tradición del charlatán de feria, la ignorancia, la chabacanería y la pereza intelectual. Puesto que hay un propósito, unos culpables y un atajo siempre sencillo para acabar con ellos, ya sólo se trata de pasar a la acción. Hitler aplicaba ese esquema a la resurrección de Alemania a costa de judíos y bolcheviques. Gil lo ha aplicado a las políticas de orden público y urbanismo en Marbella y trata de exportarlo ahora a Ceuta y Melilla.

      Gil busca la clientela de quien nunca leerá un libro, aprenderá una palabra de inglés o será capaz de sentarse ante un ordenador. Como dice un mensaje publicitario tristemente certero, «gente sin complejos». Para comunicarse con ese sector de la población Hitler descubrió -para su propia sorpresa- que tenía un don: «me di cuenta de que podía hablar». GIL LE HA SUPERADO PORQUE ES CAPAZ NO SÓLO DE HABLAR, SINO DE FARFULLAR, ES DECIR DE PROYECTARSE A TRAVÉS DE ESE METALENGUAJE MEZCLA DE DEFECTUOSA EXPRESIÓN EN CASTELLANO, SONIDOS GUTURALES Y ACOMPAÑAMIENTO GESTUAL EN EL QUE UNA PARTE DE LA PRESUNTA CIUDADANÍA PUEDE POR DESDICHA RECONOCERSE. Era todo un ideal de vida el que quedaba materializado en aquellas apariciones televisivas suyas, pontificando y haciendo comentarios racistas en un baño de espuma cargado de cadenas de oro."

      Artículo de Gabriel Albiac titulado "El paseo de los monstruos", publicado en EL MUNDO el 28 de junio de 1999.

      "El apotegma lleva copyright de un clásico sapientísimo: «¿Cristina Almeida? Gil y Gil con faldas». Más allá de la veloz boutade, algo esencial late en la constatación del ascenso -¿irresistible?- de la zafiedad discursiva en lo político. Muchas veces he insistido en eso. Aunque tan sólo fuera porque una perseverante ausencia de tradición ciudadana -la herencia del monstruoso siglo XIX español- mueve aquí a una tenaz condescendencia con la burricie en el discurso público. Ni las viejas modélicas animaladas de Corcuera, haciendo escuela a patada en la boca, más aún que en la puerta; ni la risotada rezongante de Almeida, reivindicando la castración química para los violadores; ni el rebuzno de Gil y Gil, amenazando al juez que intenta procesar a su juez protectora, son cosas que uno pueda cargar, sin más, al saldo de la siniestra campechanía hispana. La irracionalidad amenazante y bien envuelta en demagogia populista tiene un nombre en política. No es campechanía. Es fascismo.

      Vivimos acosados por los monstruos. Los hay bien revestidos con muy solemnes ropajes de dandis institucionales. La Corte de Comercio de Londres nos acaba de señalar con el dedo a algunos de ellos. Nos negaremos a verlo. Por supuesto. Es demasiado desagradable abrir los ojos ante esto que somos: una tierra de siervos, incapaces aun de odiar eficientemente a sus señores. Por no haber, aquí ni hubo guillotina. La condición ciudadana no ha existido jamás entre nosotros. Es la herencia de un siglo XIX catastrófico y de una burguesía castrada antes de nacer. El franquismo, al lado de eso, es poco más que una amarga anécdota.

      La anacronía no es, en España, un accidente. Es el signo mismo de identidad nacional. Sujetos como Almeida o como Gil y Gil o como José Luis Corcuera no tendrían lugar, en cualquiera de los países donde bramar es cosa de zoológico, más que para un rinconcito estabulario en el más patético de los carcomidos circos de otro tiempo. Hasta los personajes tristísimos de Tod Browning poseen, a su lado, una tangible grandeza épica. Almeida, Gil, Corcuera. , nos dan el arquetipo sin disfraz de eso que el resto de sus colegas revisten de solemnidad y buenos sastres. Entre unos y otros, es difícil decir quién es más malo. Quizá, hoy, el final arquetipo de lo político en España exhibe, al fin, su rostro puro: Rodríguez Menéndez. Un Almeida sin faldas. Los demás, apenas pálidas sombras suyas. Freaks de Tod Browning, en versión snuff-movie.

      Fulgor de Baudelaire: «Nada más absurdo que la creencia en el progreso, puesto que el hombre, así lo prueba su día a día, es siempre semejante e igual al hombre; o sea, siempre en estado salvaje».

      Fragmentos del artículo de Javier Ortiz titulado "Pro natura", publicado en EL MUNDO el 20 de julio de 1999.

      "La experiencia no autoriza en absoluto a concluir que el poder conseguido con artes dudosas desprestigie a quien lo alcanza. NO EN LA ESPAÑA DE HOY, POR LO MENOS. AQUÍ SE PREMIA SIEMPRE AL GANADOR, Y DA LO MISMO CÓMO SE LAS HAYA INGENIADO PARA VENCER. Los Conde, los De la Rosa, los Rubio y demás Prados y Colón de Carvajal gozaron de general admiración y respeto, del Rey abajo, hasta que se les cayó el mundo encima y husmearon la cárcel. O sea: hasta que se convirtieron en perdedores. Hagan ustedes inventario de los que poníamos a caldo a esos personajes cuando estaban en la cima: ya verán qué pronto acaban.

      El PSOE no sólo sabe eso, sino que lo ha teorizado: «El poder desgasta... sobre todo al que no lo tiene», dijo un gracioso. «Fuera hace mucho frío», añadió otro, renovando tal vez sin querer el viejo ande yo caliente... Ahora que ha comprobado que fuera, efectivamente, hace frío, está dispuesto a lo que sea para arrancar parcelas de poder.

      Den por hecho que sus fieles no le pasarán factura alguna por ello"

      Fragmentos del artículo de Raúl del Pozo titulado "La manipulación", publicado en EL MUNDO el 3 de julio de 1999.

      "Las minorías están vetadas en los medios y, por supuesto, los partidos extraparlamentarios y los críticos de cualquier ortodoxia. Se aísla a los que desafinan. Si un tertuliano quiere que se burlen de él los compañeros y lo insulten los oyentes, sólo tiene que hablar bien de Alfonso Guerra estos días. Siempre tendrá una fuerte oposición si se refiere con consideración a Julio Anguita, a Arzalluz a Otegui o a cualquiera de los proscritos. Que no se quejen del trato que reciben las minorías en RTVE. Si Job hubiera oído en las tertulias los agravios, maldiciones y ultrajes que se han dedicado a Arzalluz, a Anguita, a Alfonso Guerra, se hubiera quitado la lepra a empellones y blasfemias. No he visto a nadie tan fundamentalista como los fundamentalistas de lo light. La democracia que es por esencia respeto a las minorías no ha curado ese mal endémico español de la intolerancia. ¿Será que la grasa del cerdo tapona las neuronas de la tolerancia? Digo esto porque cuando el sultán morisco fue derrotado por los cristianos y los vencedores no necesitaron durante varios días más leñas que las picas, lanzas y flechas de los vencidos, el sultán morisco se quejó amargamente de la intolerancia de los españoles: «Yo también he leído las Epístolas de San Pablo y me han gustado. De tener que elegir otra fe ésa sería la cristiana. Pero esas cosas no entran en sus cerebros de comedores de cerdo».

      Hay cosas que no entran en la cabeza de los que mantienen la fe mayoritaria y consensuada. LOS EJECUTIVOS DE TVE Y MUCHOS PROFESIONALES DE LA OPINIÓN INTERPRETAN EL PAPEL QUE EN ÉPOCAS MÁS OSCURAS INTERPRETARON EL CURA, EL NOTARIO Y EL TABERNERO QUE TENÍAN QUE SER, A LA FUERZA, CRISTIANOS VIEJOS. ANTES EL DISIDENTE ERA TRATADO COMO BOJIGANGA. AHORA, SE LOS TRATA COMO TRASTORNADOS, DESALMADOS O CHALADOS. Puede que la tolerancia sea la fácil virtud del escéptico que no cree en nada, pero ahora me explico por qué en las tabernas se prohibía hablar de política."

      Fragmentos del artículo de Javier Ortiz titulado "Dos silencios", publicado en EL MUNDO del 7 de julio de 1999.

      "Hay maneras y maneras de silenciar. El franquismo lo hacía a tortas, con barrotes, con balas. Pero también se puede silenciar provocando una gran barahúnda.

      Decía Hegel, con mucha razón, que en la claridad absoluta no se ve nada. Del mismo modo, donde reina el ruido absoluto no cabe escuchar nada. Todo es estrépito, griterío: miles y miles de voces proclaman en la sociedad actual, todas a la vez, pero en mil idiomas, un único discurso. Le bastaría a Llach con invertir los términos: «Sois vosotros los que habéis hecho / de las palabras silencio».

      Words, words, words. Todo el mundo habla, todo el mundo dice lo mismo, nadie dice nada. LOS OÍDOS DE LA MAYORÍA ESTÁN TAN EMBOTADOS que tampoco importa demasiado que alguna voz aislada susurre dudas o rechazos. Queda hasta estético: como prueba de que aquí hay de todo. Y si finalmente se opta por silenciarla, nadie se entera. Y si se entera, a nadie importa.

      «Es que yo creo en la democracia», me dijo el otro día una amiga, en respuesta a mi queja universal. Era su modo de defender la aceptación de lo existente. Ella, una veterana luchadora de la libertad. Dudé qué hacer: si indignarme o echarme a llorar.

      «Lo que tú pretendes está fuera de la realidad», insistió. Y supongo que tiene razón. Me descubro cada vez más alejado de la realidad. Me disgusta. La huyo.

      ¿Qué ha sido de aquel viejo impulso solidario, de aquella decencia, de aquel rechazo total de lo que es en nombre de lo que debería ser? Hubo un tiempo en el que muchos nos negábamos a aceptar las presuntas fronteras de la realidad. «Todo está por hacer y todo es posible», proclamábamos con Martí i Pol. ¿Cuántos brazos quedan para izar esa bandera generosa y noble en este tiempo de chantajes y renuncias?

      Ni siquiera sé si tiene todavía algún sentido seguir clamando en el desierto."

      Fragmento del artículo de Federico Jiménez Losantos, titulado "Televisión y manipulación", publicado en ABC el 7 de octubre de 1999.

      "Lo peor que puede decirse del PP es que ha arruinado las esperanzas que permitió alimentar a la ciudadanía sobre una regeneración de los medios públicos de comunicación. Y lo peor que puede decirse sobre el PSOE es que ni lo han hecho bueno los que le han sucedido ni duda nadie de que, si volviera al Gobierno, haría buenos a los del PP.

      ¿ESTAMOS, PUES, CONDENADOS A PAGAR PARA QUE NOS ENGAÑEN A MEDIODÍA, POR LA NOCHE Y DE MADRUGADA? ¿No tienen solución los abusos políticos y económicos de RTVE? Un país capaz de hacer frente al terrorismo y a la crisis económica como lo ha hecho España en los últimos años tiene razones para creer que se puede y se debe acabar con la sangría de recursos y los abusos partidistas en los entes radiotelevisivos. Que la clase política no tenga derecho a darse lecciones éticas de un partido a otro no significa que la ética en el manejo de fondos y medios públicos no sea una pretensión irrenunciable de los españoles. Hay que empezar por cambiar el Estatuto, según creen los buenos profesionales -que los hay- en RTVE; pero lo primero que deben hacer los partidos políticos es cambiar de costumbres. Este PSOE, por desgracia para el sistema, carece de credibilidad para propugnarlo, pero, ojo, la verdad es la verdad, dígala Agamenón o Rubalcaba.".

      Fragmentos del artículo de José Manuel Martín Medem, periodista de RNE y ex miembro del Consejo de Administración de RTVE a propuesta de Izquierda Unida, titulado "La televisión del felipismo", publicado en EL MUNDO el 19 de febrero del 2000.

      "No es cierto que TVE sea la única televisión que pagamos todos los españoles. La realidad es que TODOS LOS CONSUMIDORES PAGAMOS TODAS LAS TELEVISIONES: mediante los impuestos del Estado o a través de los impuestos comerciales que se añaden al precio de cualquier producto que con sus anuncios contribuye a los ingresos por publicidad de las televisiones

      La desinformación interesada difunde constantemente el doble engaño: que sólo se puede controlar la calidad de la información en las públicas porque son las televisiones de los ciudadanos y las privadas sólo pertenecen a sus dueños.

      La Constitución determina que todas las televisiones deben respetar idénticas reglas -la información al servicio de la democracia- porque todas son servicio público esencial. Quienes mantienen lo contrario no han leído las leyes o las ignoran.

      Una arbitraria aplicación de esas leyes ha configurado un escenario global de la televisión en España caracterizado por la apropiación política y comercial de un servicio público del que depende la calidad de la democracia. Los gobiernos de la UCD, del PSOE y del PP han caminado en la misma dirección, pero sólo el felipismo tuvo la mayoría absoluta en el Parlamento y el respaldo social para desarrollar por lo menos tres reformas fundamentales: democratizar las televisiones públicas para blindarlas mediante la credibilidad informativa y la calidad de la programación, controlar las televisiones privadas para que el negocio no devore al pluralismo informativo e impedir la agresiva concentración en la propiedad de los medios de comunicación.

      El felipismo denuncia desde la oposición lo que puso en marcha desde el Gobierno: EL SOMETIMIENTO DE LAS TELEVISIONES PÚBLICAS, LA CONTAMINACIÓN POLÍTICA DE LAS PRIVADAS Y LA CAPTURA DE LAS TELECOMUNICACIONES POR LOS BANCOS.

      La derecha avanza por la Avenida del Abuso que inauguró el felipismo. EN LA TELEVISIÓN, EL FELIPISMO IMPUSO LA PEOR COMBINACIÓN: EL DESPRESTIGIO DE LAS TELEVISIONES PÚBLICAS, LA IMPUNIDAD DE LAS PRIVADAS, EL SECUESTRO DEL DERECHO DE ACCESO Y EL BLOQUEO DE LAS INICIATIVAS SOCIALES.

      En TVE se adueñaron de la pantalla, arruinaron a la empresa y violaron la dignidad profesional de los trabajadores. Es el modelo de apropiación que han aplicado el PNV y CiU en sus televisiones. Y no blindaron la televisión pública para protegerla de las privatizaciones de la derecha. PARA LAS TELEVISIONES PRIVADAS ABRIERON LA RUTA DE LA IMPUNIDAD en la que no se aplican las leyes ni siquiera en los límites impuestos a la acumulación de las propiedades. El derecho de acceso -uno de los ingredientes más progresistas de nuestra Constitución- ni lo aplicaron entonces ni lo reclaman ahora.

      Y el felipismo redondeó su operación de conquista y colonización impidiendo que los grupos sociales -sobre todo sindicatos y ONG- tuvieran televisiones locales.

      Lamentarse de lo que se ha provocado no es otra cosa que cinismo."


      6.6. CASI SIETE DE CADA DIEZ SÚBDITOS ESPAÑOLES NO LEEN DIARIOS Y CASI LA MITAD NO LEE REVISTAS PERO QUIENES LEEN PADECEN LA INTOXICACIÓN Y LA DELIBERADA DESORIENTACIÓN DE UNA PRENSA CONTROLADA POR EL BLOQUE DE CLASES DOMINANTE Y ESCRITA EN SU CASI TOTALIDAD POR SOBORNADOS O IGNORANTES O VENALES O SUMISOS O DELIBERADAMENTE FRÍVOLOS Y ESCAPISTAS.

      A la página Servicio analítico/informativo A la página principal